El salario bruto que figura en un contrato no es lo que realmente cuesta un empleado a la empresa. Sobre ese importe hay que añadir las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que en 2026 suponen en torno a un 31-32 % adicional en un contrato indefinido. Conocer esta cifra es imprescindible para presupuestar una contratación, fijar precios o valorar si compensa ampliar la plantilla.
Qué incluye el coste total de un empleado
El coste de personal para la empresa se compone del salario bruto pactado, que incluye la parte que después se retendrá al trabajador por IRPF y por sus propias cotizaciones, más la cuota empresarial a la Seguridad Social. Esta cuota no aparece en el neto del trabajador, pero es un gasto obligatorio que la empresa ingresa cada mes.
La calculadora aplica los tipos de cotización empresarial de 2026 sobre la base de cotización mensual, que obtiene dividiendo el salario bruto anual entre 12 (con la prorrata de las pagas extra) y limitando el resultado a la base máxima:
- Contingencias comunes: 23,60 %, que financia pensiones, incapacidad temporal por enfermedad común y otras prestaciones.
- Desempleo: 5,50 % en contratos indefinidos y 6,70 % en contratos de duración determinada.
- Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y formación profesional: en conjunto, un 0,80 %.
- Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI): 0,75 % a cargo de la empresa en 2026.
- Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (AT/EP): el tipo depende de la actividad; la calculadora propone un 1,50 % orientativo que puedes modificar (en trabajos de oficina es del 1 %).
- Cotización adicional de solidaridad sobre la parte del salario mensual que supera la base máxima, cuando corresponde.
Fórmula de cálculo
La fórmula básica es: coste total anual = salario bruto anual + cotización empresarial, siendo esta la base de cotización por la suma de tipos. Sin contar AT/EP, el tipo agregado es del 30,65 % en un contrato indefinido y del 31,85 % en uno temporal; con el 1,50 % de AT/EP que la calculadora aplica por defecto, del 32,15 % y el 33,35 %, respectivamente. El coste mensual se obtiene dividiendo el total anual entre 12, con independencia de que el trabajador cobre en 12 o en 14 pagas, porque las pagas extraordinarias se prorratean mensualmente en la base de cotización.
El tipo de AT/EP es el que más varía de una empresa a otra, porque se fija según la tarifa de primas en función de la actividad económica (CNAE) y de la ocupación: es del 1 % en trabajo de oficina y notablemente superior en sectores como la construcción. Por eso conviene ajustar ese campo al tipo real de la empresa. La calculadora muestra además, a título informativo, la cotización a cargo del trabajador, que no es coste para la empresa porque se descuenta de su salario bruto.
Ejemplo práctico
Una empresa contrata a una persona con contrato indefinido y un salario bruto de 30.000 euros anuales. Con el 32,15 % que resulta de los tipos generales, el MEI y el 1,50 % de AT/EP por defecto, la cuota empresarial asciende a 9.645 euros, de modo que el coste anual es de 39.645 euros, unos 3.303,75 euros al mes.
Si la actividad es de oficina y se ajusta la tarifa de accidentes de trabajo al 1 %, la cuota baja a 9.495 euros y el coste a 39.495 euros anuales. Con un contrato temporal, el mayor tipo de desempleo elevaría la cuota en otros 360 euros al año.
Normativa de cotización en 2026
Los tipos de cotización se fijan cada año en la Ley de Presupuestos o en la orden anual de cotización, y se aplican sobre la base de cotización, no directamente sobre el salario pactado. La base incluye la remuneración mensual y la prorrata de pagas extraordinarias, y está limitada por una base mínima, según el grupo de cotización, y una base máxima. Por eso, en salarios muy altos la cotización empresarial deja de crecer en proporción al sueldo, aunque desde 2025 se aplica una cotización de solidaridad sobre la parte del salario que supera la base máxima.
Además, los contratos de duración determinada inferior a 30 días generan una cotización adicional a cargo de la empresa al finalizar el contrato, y existen bonificaciones y reducciones para determinados colectivos que pueden rebajar el coste. La calculadora no aplica estas particularidades ni la base mínima de cotización, por lo que su resultado debe entenderse como una estimación general.
Otros costes que conviene prever
Más allá de la Seguridad Social, contratar implica otros gastos que no aparecen en la nómina pero sí en la cuenta de resultados. Tenerlos en cuenta evita sorpresas al comparar el coste de un empleado con el de externalizar un servicio.
- Servicio de prevención de riesgos laborales y reconocimientos médicos.
- Seguros o mejoras obligatorias previstas en el convenio colectivo.
- Equipos, licencias de software y espacio de trabajo.
- Formación, selección y periodo de adaptación al puesto.
- Posibles indemnizaciones por fin de contrato o despido.